Cerca pero lejos
Esta obra consiste en una instalación compuesta por varias casas de vidrio con restos vegetales en su interior. Estas casas contienen imágenes impresas de constelaciones que sugieren la idea de que el cielo o el universo son nuestro hogar. También hay impresiones de textos de Pablo Neruda referidos a la Naturaleza.
Los restos vegetales se colocan dentro de las casas de vidrio para evidenciar la fragilidad en la que se encuentran hoy nuestros recursos naturales, debido a los abusos humanos, que producen una degradación lenta pero progresiva de nuestro entorno, y por tanto de nuestro "hogar". Utilizo vidrio reciclado para reforzar la idea del cuidado ambiental.
A su vez, las casas hechas con un material como el vidrio también muestran la fragilidad de la convivencia de familias, grupos humanos y también de personas que viven solas. Hoy un tercio de la población de Europa vive sola. Estamos muy bien conectados gracias a los avances de la tecnología, pero esa comunicación no reemplaza una mirada, una caricia o un gesto en persona. Esta pieza, compuesta por un conjunto de casas que simulan una comunidad, evidencia el concepto social actual de "cerca pero lejos", acentuado durante la pandemia, en el que generalmente podemos conectarnos virtualmente, pero esto no siempre nos acerca tanto como sería necesario. El vidrio es frágil y puede romperse fácilmente, por lo que también representa la fragilidad de la vida y de las relaciones humanas, así como la idea de que las cosas bellas y valiosas pueden destruirse o perderse en un instante.
Utilizo vidrio impreso para hacer visibles estos dos temas: la vulnerabilidad ambiental y la humana. La instalación toma estos dos temas y los transforma en un objeto, convirtiendo las palabras en un cuerpo tangible mediante un material transparente que nos invita a ver a través suyo y a reflexionar sobre estos temas de una manera más profunda y humana.
"Nuestra vida es una cama de cristal,y esta vida está hecha de vidrio,una cama de cristal para los dos."